Història del maquillatge

En la antigua Grecia la belleza, la estética y los cuidados, estaban ligados al estatus social, por lo que la cosmética vivió un momento de magnificencia. Como la higiene y la limpieza era sumamente importante, ambos sexos dedicaban horas al baño y al masaje. Se extendió el uso de desodorantes a base de diversas esencias, cada una de ellas para una parte del cuerpo. Las más utilizadas eran jazmín, rosa, tomillo, menta, orégano y aceite de palma.

Los griegos perfeccionan las técnicas del maquillaje heredadas de los egipcios. Entre otras prácticas, utilizan como carmín para dar rubor a las mejillas, para los labios y las uñas un producto hecho a base de minerales rojizos como el hierro oxidado, mezclado con aceites y cera de abejas. Se depilan las cejas con pinzas para darles forma y, aunque ya no se alargan hacia la parte exterior, sí las acercan hacia el entrecejo utilizando una pasta hecha de trozos de carbón y aceite de oliva. Los ojos se perfilan con khol, y los párpados se maquillan de negro, gris y azul.

Se maquilla la piel para blanquearla, para lo que ingerían diariamente gran cantidad de cominos. También aplicaban sobre el rostro una mascarilla que contenía albayalde (carbonato de plomo) mezclado con miel y con una “pre-base” de aceite de oliva, aunque se desconocía que los derivados del plomo eran altamente tóxicos. Esta mascarilla la dejaban toda la noche y dejaba la piel muy suave, se aplicaba tanto en el rostro como en el cuello, los hombros y los brazos, ya que actuaba como protector contra el sol.

El cabello también era muy cuidado y diseñaron productos específicos para ello, como acondicionadores con base de aceites reparadores e hidratantes fabricados con aceite de oliva. Además, las mujeres lucían elaborados recogidos y largas melenas para diferenciarse de las esclavas, quienes tenían la obligación de llevar el pelo corto. El hombre se rizaba el cabello y la barba luciendo pequeños y múltiples tirabuzones por toda su cabeza para asemejarse a Afrodita, diosa de la belleza.

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